miércoles, 1 de abril de 2015

Lo que nadie te cuenta...

Ya ha pasado un año y medio del parto de personita.

A veces pienso en mi "yo" anterior. En qué pensaba? En qué ocupaba las 24 horas del día? De qué hablaba?  Pares y de repente todo cambia.




Cambia tu cuerpo. No, no volverás a tener el mismo cuerpo de antes. Encontrás algún cambio, aunque sea sutil. Seran estrias? Nuevas redondeces? Con el paso de los meses, el cuerpo se ha ido recolocando. Los kilos han ido menguando (bendita teta!), aunque la piel, sobretodo del abdomen, ha quedado flácida. Incluso colgona. Una barriguilla que se escapa por encima del pantalón, que me recuerda que estuvo habitada.

El cuerpo cambia, aunque no lo veas. Tantos años haciendo ejercicios kegel, y ahora casi soy incapaz de contraer la zona. Y corriendo al baño que se escapa, se escapa, se escapa.... Caaaaaasi! Es lo que tiene parir, que todo ha de volver al sitio. Y no ocurre de un día para otro.

Pierdes el pelo. Te asustas incluso. Consideras buena opción hacerte un injerto de pelo de muñeca. Eso, si te acordaras del nombre de algun sitio donde lo hagan, ya que tu, que no necesitabas agenda y te acordabas de todas tus citas a 3 años vista, de repente no te acuerdas qué has comido. O si has comido.  Vas a la cocina, te quedas mirando al vacio y vuelves. Hablas y de repente callas... Qué te estaba contando?

Las tetas son un mundo aparte. Tienen casi su propio ciclo vital. Crecen y decrecen, de redondeces turgentes a saquitos espachurraos. Y como que te da igual y las enseñas sin complejos en el súper, en el banco, en la boda de una amiga, en el bus...  Nunca habían sido tan enseñadas y lucidas.

Y para acabar, el gran cambio, el que no te esperas, el que te trastoca... La desaparición de la líbido. Tú, que eras una mujer liberada, sexual y sensual, que disfrutaste como loca la búsqueda de personita y de repente... No te apetece. Ni hoy, ni mañana... Hasta cuando? Te hablan de la cuarentena, pero pasas esos 40 días y sigues sin ser tu, sin tener ganas de un acercamiento. Te sientes cansada, cambiada y abrumada;  tus hormonas estan alteradas, tienes calor en diciembre pero el cuerpo frío, sin ganas de marcha. Y claro que al final vuelve, pero ya difícilmente en tu cama, ocupada, y te vuelves adolescente, redescubriendo tu casa.

No todo iba a ser negativo, no?


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Quien soy yo

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Un bonito lugar, Spain
De treinta y (muchos) años. Sirve decir que mi espíritu se mantiene joven y que los 40 son los nuevos 20?? Semi neurótica y controladora, una joya. Hace años, la frase que me caracterizaba, para acallar comentarios de la gente que me rodea ha sido "los niños, de lejos y en jaulas". Ahora es "tu me ves con ganas de no dormir en años?" Así evito explicaciones complicadas o directamente mentir descaradamente. No tengo ganas de explicar mis neuras.